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Las bicicletas, el arte del equilibrio

Objeto destacado del mes

Las colecciones que resguarda el Tecnológico de Monterrey incluyen obras de arte y documentos de épocas y orígenes diversos, en su mayoría relacionados con la historia y la cultura mexicanas. En esta sección presentamos el objeto destacado del mes, es decir, una obra de nuestro acervo seleccionada para difundirse entre nuestros estudiantes y la comunidad en general. Para mayor información con respecto a las obras incluidas como objeto destacado del mes y su disponibilidad para consulta favor de escribir a: patrimonio_cultural@servicios.itesm.mx  

Septiembre 2026

Gilberto Aceves Navarro (1931-2019), Las bicicletas, el arte del equilibrio, 2014. Esculturas en acero al carbón, 127 x 198 70 cm. Colección Fundación Aceves Navarro.

El universo plástico de Gilberto Aceves Navarro se caracterizó por reflejar una constante y variada investigación en torno a la vivencia humana. En la que el artista empleó las corporalidades como vehículo narrativo para personificar experiencias afectivas y de transformación. Haciendo uso de gestos y posturas como una forma de habitar el mundo, y no exclusivamente de de representarlo.

Con Las bicicletas, el arte del equilibrio, el artista se propuso jugar con tres conceptos: equilibrio, movimiento y la experiencia humana. Es una serie de 55 esculturas que se exhiben en las explanadas y espacio abiertos de tres campus del Tecnológico de Monterrey: Ciudad de México, Santa Fe y Estado de México. Esta serie fue realizada durante más de dos décadas a partir de dibujos y bocetos en papel, que posteriormente en metal a escala humana, fueron exhibidas en numerosas plazas públicas nacionales e internacionales. Su paleta cromática dialoga con la cosmovisión maya: el rojo evoca energía vital; el blanco, la memoria y la claridad; el negro, la transformación; y el naranja, la abundancia y la creatividad. Así, color, forma y movimiento conectan arte, identidad y territorio.

"Cada bicicleta es un acto de equilibrio. Toda sociedad también lo es [...]" Gilberto Aceves Navarro

En el marco del 50° aniversario del Tecnológico de Monterrey en la Ciudad de México, presentamos Universos de Gilberto Aceves Navarro, una exposición regional en homenaje al artista, distribuida en los campus Estado de México, Santa Fe y Ciudad de México. Las tres sedes estarán abiertas al público del 1 de octubre de 2026 a julio de 2027.

Agosto 2026

Gilberto Aceves Navarro (1931-2019), Autorretratos, 2001. Acrílico sobre tablaroca. Campus Estado de México. D.R. ® Gilberto Aceves Navarro/SOMAAP/México/2026. Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey®.

Gilberto Aceves Navarro explora en este políptico su propia imagen para reflexionar sobre el rostro, el espacio y las distintas formas en que se puede mirar. El artista, uno de los grandes representantes de la pintura mexicana contemporánea, convierte su autorretrato en un ejercicio de transformación. La serie fue creada especialmente para una muestra en el Museo Universitario del Chopo en 2001, como parte del reconocimiento a sus 50 años de trayectoria artística y 70 años de vida. Los rostros aparecen divididos en paneles que pueden separarse, cambiar de posición y generar nuevas composiciones. Aceves Navarro propone que el rostro puede cambiar, fragmentarse, adquirir nuevos significados y transformarse.

Tras la exposición, Aceves Navarro tenía previsto destruir los paneles como un acto simbólico de ruptura consigo mismo y de transformación. Para evitar la pérdida de la obra, se le propuso conservarla mediante su donación al Tecnológico de Monterrey. Así, los 98 paneles llegaron al Campus Estado de México y se incorporaron al patrimonio artístico de la institución. La historia de esta obra muestra cómo una obra concebida para extinguirse termina integrándose como parte del patrimonio artístico del Tecnológico de Monterrey.

Actualmente, cinco paneles se presentan en Campus Ciudad de México como parte de la exposición Universos de Gilberto Aceves Navarro. 

Junio 2026

Fernando Ortiz Cortés (1692-1767), El martirio de San Pedro: oración panegírica, que en su día el 29 de junio en la Santa Iglesia Metropolitana de México con asistencia de la Real Audiencia, y Nobilísima Ciudad, dijo el Doctor Don Fernando Ortiz Cortés, 1743. Colección Marcas de Fuego. Fondo GRG Conway. Biblioteca de Colecciones Especiales "Miguel de Cervantes Saavedra". Campus Monterrey. Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey®.

Este elegante impreso novohispano, destaca por su portada ornamental a dos tintas, características de las ediciones de lujo del siglo XVIII. La obra fue escrita por el destacado canónigo Fernando Ortiz Cortés con motivo de la festividad de San Pedro, celebrada cada 29 de junio.

El texto desarrolla el célebre episodio del Quo Vadis ("¿A dónde vas?"), uno de los relatos más conocidos de la tradición cristiana. En dicho episodio, San Pedro es sorprendido por Jesucristo abandonando la ciudad de Roma para salvar su vida. Conmovido por sus palabras, regresa a Roma a enfrentar el martirio y es crucificado cabeza abajo, en señal de humildad.

A través de esta obra, Ortiz Cortés exalta la virtudes de San Pedro y su papel como primer líder de la Iglesia y figura fundamental del catolicismo. El discurso busca inspirar a los fieles mediante el ejemplo de su fe, valentía y compromiso.

Este ejemplar contiene en la contraportada un detallado grabado de un escudo de armas realizado por Diego Troncoso, importante grabador del siglo XVIII. Se publicó en la imprenta de María Teresa de Poveda, viuda de José Bernardo de Hogal y fue dedicada a la virreina María Teresa Patiño esposa del Conde de Fuenclara, 40°. virrey de la Nueva España.

Mayo 2026

Miguel Hidalgo y Costilla (1753-1811), Carta de Miguel Hidalgo a Juan Bautista Legorburo, 1787. Reproducción digital. Sección Ignacio Zaragoza, Subfondo Luis García Pimentel, Fondo Ignacio Bernal. Biblioteca de Colecciones Especiales "Miguel de Cervantes Saavedra". Campus Monterrey. Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey®.

La hacienda de Jorullo fue una de las propiedades más importantes de la región de Michoacán. Uno de los principales propietarios de este patrimonio fue Andrés de Pimentel, quien dejó en su testamento un censo redimible a favor de varias instituciones religiosas, entre ellas al Colegio de San Nicolás Obispo. Este censo consistía en el pago anual de dos mil cuatrocientos pesos al colegio por prestamos, réditos a las capellanías, obras pías y sostenimiento de la institución. 

En esta carta, fechada en 1897, Miguel Hidalgo y Costilla, en su calidad de tesorero y capellán del Colegio de San Nicolás Obispo, se dirige a Juan Bautista Legorburo para recordarle el pago vencido de dicho censo, obligación establecida de manera perpetua. El documento permite apreciar a Hidalgo en una faceta previa al movimiento independentista: la de administrador y figura activa dentro de las estructuras económicas y eclesiásticas de la Nueva España.

La relevancia histórica y documental del material radica en que conserva la letra y rúbrica autógrafas de Miguel Hidalgo y Costilla, de quien en mayo se conmemora el aniversario 273 de su nacimiento. Más allá de su valor testimonial, la carta constituye una fuente excepcional para el estudio de las redes económicas, religiosas y administrativas del periodo virreinal, y destaca la riqueza y singularidad de los acervos resguardados por la Biblioteca de Colecciones Especiales "Miguel de Cervantes Saavedra".

Abril 2026

Federico Silva (1923-2022), Composición III. De la serie Espacio matemático, 1980. Serigrafía, 84 x 73.8 cm. Colección de arte. Campus Estado de México. D.R. © Federico Silva/México/2025. Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey®.

La pieza Composición III de Federico Silva surge a mediados de los años sesenta, durante un periodo caracterizado por la búsqueda de la modernidad. 

La obra presenta una configuración simétrica que articula una paleta dominada por tonos óxido, ocre, verde y azul, generando un diálogo entre calidez y profundidad visual. Se construye como un conjunto fragmentario que, pese a su aparente discontinuidad, revela una organización interna cuidadosamente equilibrada.

Esta tensión entre fragmentación y orden produce una sensación de calma contenida, donde cada elemento parece encontrar su lugar dentro de un sistema mayor.

La pieza no solo remite a estructuras matemáticas, sino también a una comprensión expandida del espacio, en la que la armonía emerge de la relación precisa entre sus partes, en sintonía con la búsqueda escultórica que define la obre de Federico Silva. Su práctica en la escultura impulsó la exploración de la abstracción que resulta clave para la historia del arte mexicano.

Marzo 2026

Carla Rippey (1950), Mujeres Selk'nam, 2002. Dibujo en carboncillo, 134 x 134 x 5.5 cm. Colección de arte. Campus Estado de México. Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey®.

La obra de Carla Rippey (Estados Unidos, 1950) activa la memoria a partir de un análisis crítico de la imagen. Su trayectoria en el dibujo y la gráfica se ha construido desde una rigurosa investigación de fotografías, archivos y documentos históricos, materiales que reinterpreta para cuestionar las formas en que el cuerpo, especialmente el cuerpo femenino, ha sido representado y narrado. Un rasgo distintivo de su práctica es el uso del dibujo como herramienta de pensamiento, mediante el cual descompone, cita y reconfigura imágenes del pasado para revelar sus tensiones históricas, políticas y de género.

Este dibujo surge de una referencia fotográfica de la última generación de mujeres Selk’nam en el sur de Chile. La artista enfatiza el rostro y las vestimentas, subrayando la dignidad de estas mujeres frente a los procesos de migración forzada y desplazamiento. A la par, articula una postura crítica ante la violencia estructural y sistemática ejercida contra los pueblos originarios, entendida tanto en su dimensión histórica como simbólica. 

Esta obra forma parte de la exposición Migrantes: una historia de dos corazones, exhibida en dos sedes simultáneas (Campus Ciudad de México y Campus Monterrey) que con distintas piezas nos invitan a reflexionar sobre las realidades del fenómeno migratorio. Ambas sedes estarán abiertas al público hasta julio del 2026. 

Febrero 2026

Pablo O'Higgins (1904-1983), Músico cruzando el río, 1976. Litografía, 97 x 72.4 x 3.8 cm. Campus Estado de México. Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey®.

Pablo O'Higgins fue un destacado pintor y grabador de origen estadounidense, que llegó a México invitado por Diego Rivera para colaborar en la realización de los murales de la Escuela Nacional Preparatoria y la Escuela de Agricultura de Chapingo. Se nacionalizó como mexicano después de treinta siete años de estadía en el país.

Las obras de O'Higgins reflejan la relación cercana que tuvo con la cultura mexicana; así como los temas sociales y políticos del México que le tocó vivir. En Músico cruzando el río muestra a un hombre avanzando con su instrumento a cuestas, expuesto, vulnerable y sin señales de un refugio claro, lo que sugiere un tránsito difícil, dentro de un paisaje rural rodeado de montañas. Esta gráfica puede leerse como una metáfora de la migración rural-urbana, un acto humano de resistencia y determinación. Donde su herramienta de trabajo representa la carga física y simbólica que deja atrás el lugar de origen para buscar mejores oportunidades.

Esta obra forma parte de la exposición Migrantes: una historia de dos corazones, exhibida en dos sedes simultáneas (Campus Ciudad de México y Campus Monterrey) que con distintas piezas nos invitan a reflexionar sobre las realidades del fenómeno migratorio. Ambas sedes estarán abiertas al público hasta julio del 2026. 

Enero 2026

Guillermo Zamora (1913-2002), Guarderías y estancias infantiles: Multifamiliar Miguel Alemán, 1946-1952. Reproducción de archivo digital. Fondo Archivo Personal Mario Pani Darqui. Fototeca del Tecnológico de Monterrey. Biblioteca de Colecciones Especiales "Miguel de Cervantes Saavedra". Campus Monterrey. Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey®.

En el México posterior a la Revolución Mexicana, el ocio y el tiempo libre se convirtieron en herramientas fundamentales para forjar un ciudadanía moderna y saludable. Figuras como José Vasconcelos y Moisés Sáenz promovieron la importancia de la educación física y los espacios recreativos en la vida cotidiana. En este contexto, Mario Pani emergió como un protagonista clave, influenciado por el funcionalismo europeo y la Carta de Atenas. 

En más de 136 proyectos, incluido este Centro Urbano Presidente Miguel Alemán, Pani integró áreas recreativas como guarderías, estancias infantiles, áreas de juegos, canchas, piscinas y jardines, promoviendo la convivencia y el bienestar. Además, su enfoque en la integración plástica fusionó arquitectura y artes, con murales y esculturas que enriquecerían los espacios urbanos. En esta imagen se aprecia un área de juegos de una área de juegos de una estancia infantil, cuya fachada muestra algunos relieves de animales diseñados por el artista guatemalteco Carlos Mérida (1891-1984).

Así, los desarrollos de Pani no solo proporcionaron vivienda, sino que también crearon entornos que fomentaban la comunidad, el descanso y la interacción social, vitales para el desarrollo integral de los ciudadanos.

Esta imagen forma parte de la exposición "Quimeras modernistas Mario Pani y Guillermo Zamora" que se exhibirá desde el 13 de diciembre hasta abril del 2026 en el Museo Nacional de Arquitectura en el Palacio de Bellas Artes del INBAL.

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