Ricardo López es un apasionado de la tecnología y de mantener al mundo conectado. Ahora nos cuenta su historia de éxito.
por Emilio Sierra - 23/09/2019

Emilio Sierra | Campus San Luis Potosí

Ricardo estaba a unos meses de graduarse de la carrera y le dijo a su papá: “yo quiero trabajar en uno de los 50 corporativos más importantes del mundo”. Y después de un proceso retador, lo logró.

Ricardo López estudió Ingeniería en Negocios y Tecnologías de la Información en el Tec de Monterrey campus San Luis Potosí y se graduó en el 2015. La aventura apenas comenzaba.

“Decidí estudiar Ingeniería en Negocios porque me apasiona el mundo de la tecnología y el contacto humano”, dijo Ricardo.

Dentro de la carrera, Ricardo hizo prácticas desde su segundo semestre y estuvo de intercambio en Filadelfia y en Alemania, donde se enfrentó a cursar todas sus materias en alemán.

“Hasta que estás hablando y estudiando en alemán te das cuenta que te falta mucho por mejorar. Este intercambio me hizo mejorar mucho mi nivel de alemán”, aseveró Ricardo.

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El tiempo pasó y faltaban pocos meses para que Ricardo se graduara del Tec. Entonces, un día le dijo a su papá: “Yo quiero trabajar en uno de los 50 corporativos más grandes del mundo”.

Ricardo se dio cuenta que no sería fácil de lograr. A pesar de enviar solicitudes una y otra vez, y ser un candidato con mucha experiencia, se encontró con muchos “NO” por parte de las empresas. 

“Era chocar contra la pared constantemente, pero todo era posible, solo tenía que ser persistente“, expresó Ricardo.

“Después de un tiempo de enviar solicitudes y de decirme “ayer me botaron de esta empresa y hoy de esta empresa” un día mi hijo me comentó: Me dijeron que sí en Heineken“, compartió el papá de Ricardo para CONECTA.

Aunque Ricardo no era Europeo y no tenía permiso para trabajar en Europa, no se detuvo y atravesó el proceso de reclutamiento.

De entre 20,000 aspirantes, solo se elegirían a 14 personas. Ricardo tenía un gran reto, pero sabía lo que quería y era capaz de lograrlo.

Fue un proceso exhaustivo. Hubo muchas entrevistas, donde había muchas personas observando cada gesto y palabra qué dices“, contó Ricardo.

Ricardo cuenta con emoción la etapa final del proceso: “Nos reunieron en Ámsterdam con todos los gastos pagados, donde se nos asignaron ‘casos de negocio’ que debíamos resolver.”

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“Era un desafío muy grande, porque aunque se nos asignaba un caso de negocio, nos cambiaban las circunstancias del caso constantemente para evaluar nuestra reacción y capacidad de adaptación“, comentó Ricardo.

“Un año después de graduarme, me eligieron y en septiembre de 2016 comencé a trabajar en Heineken. Uno de los corporativos más grandes del mundo“, dijo Ricardo con gran emoción.

Ricardo añadió “Si un mexicano ha vivido intercambios y sabe más idiomas, lleva ventaja sobre los europeos porque ellos no han vivido un reto como al que nos hemos enfrentado nosotros“.

Finalmente, brindó unas palabras para quienes están a punto de graduarse:

“Busca un trabajo lo antes posible. No es lo mismo estudiar algo, que hacerlo y descubrir qué es lo que te apasiona.”

La mamá de Ricardo, Adriana Rodríguez, nos compartió unas emotivas palabras:

“Estoy muy orgullosa de mis hijos. Desde pequeños fueron tenaces. En ellos siempre hubo una semilla de crecer y ver más allá.  La clave es tener una visión global de que el mundo es el límite”.

También su padre, José López, nos compartió un mensaje contundente:

“Mi esposa y yo decidimos formar una familia exitosa, y jamás imaginamos que sería tan exitosa. La clave es el trabajo y la pasión por lo que se hace. Lo más importante es ser feliz, y para lograrlo hay que hacer lo que te apasiona.

Y concluyó con este mensaje para los lectores de CONECTA:

“Ha todo lo que hagan, pónganle un puñado de amor.”

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