Mexicano egresado del Tec es finalista en proyecto de simulación de viaje lunar hecho por la NASA y la agencia espacial rusa
Por Asael Villanueva | Redacción Nacional - 20/01/2021

Fotos: cortesía Carlos Olascoaga

El mexicano Carlos Olascoaga es uno de los candidatos para integrar el equipo de 6 personas que pasará 240 días en aislamiento simulando una misión en la Luna como parte del programa NEK & SIRIUSde la agencia espacial rusa Roscosmos y la estadounidense NASA.

Es una oportunidad para probar nuevas tecnologías, como simular la superficie lunar, realidad virtual, cascos y más, comentó Olascoaga a CONECTA.

Carlos, de 28 años, es egresado de Ingeniería en Mecatrónica en el Tec de Monterrey. Se encuentra en Rusia desde el 2019 estudiando una maestría en Ingeniería aeroespacial en el Instituto de Aviación de Moscú

El egresado del Tec comentó que en caso de ser seleccionado en febrero del 2021 en la misión SIRIUS-18/19 como astronauta análogo, como se le conoce a la persona que participa en simulaciones espaciales mientras está en la Tierra, deberá permanecer 8 meses en un hábitat cerrado y presurizado.

Este proyecto ofrece aspectos únicos de estudio del cuerpo y la mente, que serán fundamentales para cumplir con los objetivos a largo plazo de la NASA de enviar tripulaciones multiculturales a la Luna y finalmente al planeta Marte.

Estación NEK de NASA ubicada en Rusia
La estación NEK (Nezemnyy Eksperimental’nyy Kompleks) cuenta con diferentes módulos para simular viajes espaciales. Imagen: NASA.

 

¿Cómo será la misión espacial?

Carlos comentó que fue invitado a este proyecto gracias a que conoció a astronautas, como la rusa Anna Yuryevna Kikina, y la estadounidense Anna Fisher, tras asistir a conferencias de aeronáutica en ese país.

“Mi maestría está enfocada a los sistemas de cohetes. En alguna de estas conferencias conocí a una astronauta rusa (Anastasia Antonova) que hizo el experimento y tiempo después me hicieron la invitación”, comentó Carlos.

Este proyecto estudiará la fisiología, la psicología y la dinámica de una tripulación de exploración espacial ante situaciones de aislamiento, confinamiento y condiciones remotas dentro de una instalación multimodular.

 

Carlos Olascoaga junto a un miembro ruso del programa aeroespacial


La estación NEK donde será el experimento contiene 5 módulos. Uno de ellos para simular de manera virtual un aterrizaje en Marte.

Otro es para realizar experimentos médicos y psicológicos de los participantes, así como un módulo en donde los miembros de la tripulación viven, comen y trabajan.

El cuarto módulo es para almacenar alimentos, así como albergar el invernadero, un gimnasio y los congeladores de comida.

El quinto módulo es una simulación del terreno en Marte en donde los astronautas análogos deben usar trajes espaciales como si fuera el planeta rojo.

El proceso de selección incluyó entrevistas, revisión de currículums y conocimientos especializados en ingeniería, medicina o como piloto.

“Te hacen un examen médico, evalúan tu vista y el estado de tu cuerpo. El objetivo es seleccionar un equipo de 6 personas: 3 hombres y 3 mujeres, comentó Olascoaga, quien es uno de los finalistas masculinos.

"Hacen la invitación a un selecto grupo de personas, pero hasta donde he visto hay otros 5 hombres de Rusia, India y Estados Unidos".

Agregó que el equipo deberá estar conformado por ingenieros, médicos y pilotos, y se tiene planeado iniciar el proyecto el 3 de junio del 2021.

 

Así es la preparación para simular una colonia lunar

Carlos comentó que existen distintos tipos de pruebas realizadas en la Tierra en preparación de viajes y colonias fuera del planeta.

La misión NEK & SIRIUS, ubicada en el Instituto de Problemas Biomédicos en la Academia de Ciencias Rusa, en Moscú, inició en el 2017 con una prueba de 17 días, seguida de otra etapa de 4 meses realizada en el 2019.

La tripulación consumirá comida deshidratada, comúnmente usada por los astronautas, junto con comida fresca como en la Estación Espacial Internacional.

Olascoaga también comentó que la comunicación será mínima con el exterior y que realizarán simulaciones de caminatas como las que hacen los astronautas.

"Sí te preguntas qué va a pasar. Ojalá no pase nada malo. En Moscú me tocó estar encerrado en un dormitorio (por la pandemia). Entonces de alguna forma siento que ya entrené. 

"De todas formas, no es lo mismo estar viendo a las personas físicamente a estar lejos", indicó.

 

Carlos Olascoaga en un Museo aeroespacial

 

Los retos de estar aislado por 8 meses

El primer reto que comenta Carlos es el tema multicultural y la relación que puede haber en aislamiento entre personas de diferentes países.

Otro de los retos del proyecto es buscar riesgos biomédicos asociados con misiones espaciales de larga duración.

El mexicano explicó que se estudiará la reacción que tiene el cuerpo, por lo que hay médicos revisando las señales del cerebro, respiración y vista, entre otras.

Son actividades de monitoreo de tu cuerpo. Realmente son experimentos que hacen en la Estación Espacial Internacional”.

Carlos adelantó que en caso de ser seleccionado llevará una guitarra y libros para evitar aburrirse, ya que dijo que no contarán con acceso a Internet

 

 

 

Su trayectoria desde FIRST hasta llegar a estudiar en Rusia

Carlos comenzó a interesarse en la ingeniería tras participar en un evento de robótica para jóvenes de preparatoria llamada FIRST Robotics Competition, un torneo de robótica conceptualizado como un deporte aspiracional para interesar a niños y jóvenes en la ciencia.

“Si un niño me preguntara cómo seguir mis pasos le diría que hay que aprender bastante del fracaso. No rendirse a la primera. Es posible hacer cosas grandes”.

Esta experiencia lo llevó a elegir estudiar Ingeniería en Mecatrónica, la cual combinó con su pasión por la música que lo llevó a cursar un verano de producción musical en Los Ángeles, California.

“Estando en ese verano del 2014 conocí a unos ingenieros de SpaceX que se estaban quedando en el mismo lugar que nosotros (alumnos del Tec). 

"Platicando con ellos me decían que estaban trabajando ahí. Aún no se escuchaba de Elon Musk, pero se me quedó marcado y pensé: 'Quiero hacer algo así'”, recordó.

El joven terminó su carrera en 2016 y llegó a trabajar para Ford como Ingeniero de producto y diseño, donde participó en modelos como la F-150 y el Mustang eléctrico.

Además de la ingeniería y la música, Carlos afirmó que siempre le ha gustado el futbol y llegó a formar parte del equipo representativo de PrepaTec en Toluca, donde vivía.

Ya como ingeniero en Ford, Carlos viajó al Mundial de futbol en Rusia 2018, donde conoció a una joven con quien inició un noviazgo, por lo que vio la manera de estudiar una maestría aeroespacial en ese país.

“Entonces hice el examen de admisión (en el Instituto de Aviación de Moscúy al final me aceptaron. Era el camino difícil, volver a ser estudiante, en otro país y yo no sabía mucho de ruso”.

 

Carlos Olascoaga en Moscú

 

Un futuro espacial con presencia mexicana

De ser aceptado en el proyecto SIRIUS, Carlos se uniría a Carmen Félix, también egresada del Tec de Monterrey quien en 2016 participó en un proyecto de simulación similar.

Carmen fue la primera mexicana en ser astronauta análoga en el Mars Desert Research Station, organizado también por la NASA.

Mientras tanto el proyecto SIRUIS se encuentra en la tercera etapa en la que se inicia el aislamiento en junio de 2021.

Carlos afirma que también buscará continuar su preparación en el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Gagarin en Rusia.

“Ahí entrenan con fuerza centrífuga (para simular el viaje al espacio). Para mí sería lo máximo poder entrar a algo así”, comentó.

 

 

Uno de los sueños de Olascoaga es crear cohetes en México y su tesis de maestría está enfocada en ese tema.

El ingeniero afirmó que el siguiente paso para el programa espacial mexicano es tener un sitio de lanzamiento como en Rusia o Estados Unidos. 

“Nuestra Agencia Espacial Mexicana tiene 10 años. Nadie sabe bien qué hacer o si hay proyectos, pero para los niños o generaciones que vienen en camino creo que es bueno enseñarles estas cosas.

“Si un niño me preguntara cómo seguir mis pasos le diría que hay que aprender bastante del fracaso. No rendirse a la primera. Es posible hacer cosas grandes”, finalizó.

 

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