Armando Ruiz-Reyna, forma parte del staff desde la primera edición que se realizó de la Feria Internacional del Libro de Monterrey
Por Ricardo Treviño | Redacción Nacional - 10/10/2019

“En secundaria tomé mi primer libro y descubrí lo maravilloso de la narrativa; fue un libro de García Márquez que se llama El coronel no tiene quién le escriba, empecé a leerlo en la noche y para la madrugada ya lo había terminado”.

Armando Ruiz-Reyna en esa época estaba lejos de imaginar que estaría detrás de la Feria Internacional del Libro de Monterrey (FIL) como su director ejecutivo y de operaciones.

En entrevista con CONECTA Armando habla de la FIL, su importancia para el Tec de Monterrey y diversas anécdotas con las que cuenta al ser parte de su staff desde la primera edición.

“A casi 30 años la Feria sigue teniendo muchos autores que les fascina estar de cerca al público. Estamos cumpliendo la misión de preservar la idea de los libros; siguen vigentes y contienen cosas muy valiosas", señala.

 

Armando Ruiz es director ejecutivo y de operaciones de la FIL 2019.

 

LA FIL DESDE SU INICIO

Armando recuerda que la primera FIL del Tec de Monterrey se realizó en 1989, porque estudiantes le propusieron al director de la biblioteca de campus Monterrey hacer una exhibición de libros y autores.

Él era estudiante que trabajaba en biblioteca y ayudó con la organización.

“Nuestra primera FIL se hizo en el estacionamiento del Estadio Tecnológico, en un área de unos mil metrosFue toda una experiencia de aprendizaje, nos pasó de todo,

Antes de la inauguración llovió, había goteras en la carpa, días después hacía un calor sofocante, pero fuimos ideando cómo sortear todo eso”, platica.

La segunda edición de la FIL Monterrey se realizó hasta 1992 y se realizó en Cintermex, lugar que se convirtió en su sede desde entonces.

Armando continuó apoyando de forma variada la organización.

“Teníamos que entrarle a todo lo que pudiéramos y supiéramos; yo hacía desde planos de instalaciones eléctricas, hasta manejar una combi e irme a los hoteles a recoger a los expositores".

Para 1994, Armando junto con Maru Morales se hicieron cargo de la coordinación operativa de la FIL Monterrey.

 

INVITADOS DE TALLA INTERNACIONAL

Armando ha tenido la oportunidad de ver desfilar por la FIL Monterrey a personalidades de México y el mundo.

“En su momento tuvimos a premios Nobel como Mario Vargas Llosa, hubo otros que no son literarios, sino Nobel de la Paz como Rigoberta Menchú y Jody Williams.

“Invitados icónicos como Quino. También tuvimos al experto en Shakespeare más importante del mundo que es Harold Bloom”, añade.

También la FIL en su historia ha contado con escritores como José Emilio Pacheco, Gustavo Sainz, Fernando del Paso, Jaime Sabines, Elena Poniatowska y Carlos Monsiváis, enlista.

Para Armando la FIL ha dado la oportunidad no sólo de promover la literatura, sino también diferentes costumbres y culturas. 

“Algún año en una Feria tuvimos al centro israelita, a hinduistas, a musulmanes, un pabellón católico y a las de dianética, todos conviviendo aquí como ese micro cosmos y universo”.

 

El director ejecutivo y de operaciones recordó algunas anécdotas para CONECTA

 

UNA VIDA RODEADO DE LIBROS

Armando estudió Ingeniería en Sistemas Electrónicos en el Tec. Como alumno llegó a trabajar a la biblioteca del campus Monterrey y cuando egresó lo invitaron a quedarse.

En la biblioteca del campus Monterrey, entre otras labores, se encargó de desarrollar el primer catálogo automatizado de libros. Además, le permitió ir desarrollando una pasión por la lectura.

“Imagínate, estaba en la biblioteca rodeado de libros. Uno trae sus gustos literarios, leo por el placer de leer y leo de todo, no necesariamente novela, cuento o poesía, también filología, antropología, historia o ciencias políticas.

Reconoce que fue Gabriel García Márquez quien lo cautivó con su forma de narrar y eventualmente encontró a otros autores contemporáneos como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, José Donoso, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Jorge Ibargüengoitia, entre otros.

Me gusta coleccionar libros. En mi casa tengo libros por todas partes, en el comedor, en la sala, en la recámara.

“Tengo también un librero con algunas piezas de libro infantil ilustrado, son librazos en ese sentido de ser un cuento muy bien estructurado con un mensaje muy claro y con una ilustración fabulosa”.

Cuando se le pregunta cuáles son los libros que han marcado su vida no duda en responder: El coronel no tiene quién le escriba, de García Márquez; Terra Nostra, de Carlos Fuentes; y El arte de amar, de Erich Fromm.

 

ANÉCDOTAS EN LA FIL

En casi tres décadas de la FIL Monterrey Armando suma muy variadas anécdotas. Entre ellas recuerda:

  • El escritor Fernando del Paso le obsequió un ejemplar de Noticias del imperio, pero como no acostumbra pedir que le firmen libros, pidió al autor que lo dedicara a su hermana.
  • Elena Poniatowska quiso esperar para saludar a Carlos Monsiváis, y mientras platicó con una estudiante de secundaria, que no se percató de que ella era escritora.
  • El poeta mexicano Jaime Sabines se presentó meses previos a su fallecimiento. A pesar de que se encontraba delicado de salud, estuvo horas firmando libros y nunca perdió el ánimo.
  • El escritor uruguayo Mario Benedetti había confirmado su participación a la FIL, pero al llegar a la ciudad de México tuvo problemas de salud y ya no pudo acudir a Monterrey.
  • Otro de los autores que ha firmado libros hasta por seis horas es Xavier Velasco, quien se sienta y platica con sus lectores por varios minutos.

Para finalizar, Armando invita a la comunidad que se encuentre en Monterrey del 12 al 20 de octubre, a que visite la Feria Internacional del Libro de Monterrey, que tendrá más de 400 eventos.

“Lanzo una apuesta: pon un tema y te lo encontramos en la Feria. Estoy seguro que no se nos escapa encontrar un libro que hable de lo que tú me digas, de lo que gustes y mandes”, afirma.

 

 

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