Hace 40 años, en el año de 1980 el Tec de Monterrey Campus Chiapas inició su labor educativa
Por Rudi López Guízar | Campus Chiapas - 11/08/2020

Las clases dieron inicio el 11 de agosto de 1980 en la colonia Moctezuma de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; con 152 alumnos que se reunieron para recibir sus estudios de nivel preparatoria.

Para enero del año de 1981, el Tec de Monterrey Campus Chiapas se pasó finalmente a las instalaciones actuales y en 1982 se estableció el área de estudios profesionales, ¡el sueño ya era una realidad!

Pero este sueño inició, cuando un viaje de negocios en el año de 1977, llevó a un joven de tan solo 24 años de edad al estado de Chiapas, su nombre, Adrián Marenco Olavarrieta.

Estudió las carreras de Contaduría Publica y licenciatura en Administración de Empresas y fue profesor del Tec de Monterrey aún siendo todavía alumno. 

“Adrián Marenco es una persona visionaria y con gran sentido de responsabilidad social. A una edad muy joven, se fijó como meta tener un campus del Tec de Monterrey en Chiapas”, así se expresa Manuel Villalobos García, director general del Tec Campus Chiapas.

A su llegada, Adrián Marenco se percató de las condiciones y necesidades de educación que tenía el estado de Chiapas, por lo que empezó a compartir su idea con otros empresarios locales.

El objetivo era, que una institución con una educación de altura nacional como lo es el Tec de Monterrey, pudiera impartir clases a los jóvenes que salían de la secundaria en el estado.

Vista antigua de la biblioteca
Vista antigua de la biblioteca.

Abrir el campus no fue una labor sencilla, se tenía que pensar cómo hacerlo y buscar a las personas que llevarían a cabo este proyecto, para eso, se conformó un grupo de empresarios, la mayoría de ellos egresados del Tec de Monterrey.

Fue que en el año de 1978 que se envió la primer carta de intención a la Vicerrectora de Unidades Foráneas, quienes quedaron impresionados por el entusiamo de los chiapanecos.

Para este proyecto, se hizo  una investigación de mercado por parte del Tec de Monterrey, para analizar la oferta y las demanda estudiantil del sureste, esa investigación dio resultados positivos.

Finalmente la capital del estado fue seleccionada como sede sobre otra ciudades que también deseaban una unidad como Coatzacoalcos, Villahermosa, Mérida y Oaxaca.

“Adrián Marenco es una persona visionaria y con gran sentido de responsabilidad social.

Alumnos en clases de informática.
Alumnos en clases de informática.

El 3 de diciembre de 1979, se constituyó la Asociación Civil denominada Educación Superior del Sureste (ESSAC).

Los miembros fundadores fueron: Luis Pariente Carrasco, Rodolfo Lozano Aramoni, los hermanos Hugo, Franklin y Moctezuma Pedrero Gutiérrez, Adrián Marenco Olavarrieta, Alejandro Goitia Muguerza, José Luís Orantes Aramoni, José María Pariente Serrano, Fernando García Roel, Cesar Morales Hernández y Francisco Abel Treviño Cisneros.

“Los consejeros fundadores de ESSAC, fueron todos ellos empresarios visionarios, con visión humanista, que se fijaron la meta de poner al servicio de la sociedad de Chiapas, una universidad como es el Tec de Monterrey”, expresa Villalobos.

El terreno donde está actualmente ubicado el campus comprende alrededor de 20 hectáreas y fue donado por Don Alberto Rubiera Vila, un empresario y comerciante, quien poseía varias propiedades en el lado poniente de la ciudad.

“Adrián Marenco junto con otros consejeros se acercaron a él para solicitarle la donación de un predio para establecer al campus, amablemente accedió a donar la propiedad en donde se ubica el campus”.

Construcción de los primeros edificios del campus.
Construcción de los primeros edificios del campus.

Tras 40 años desde su fundación, Manuel Villalobos comenta que la presencia del Tec en Chiapas ha constituido un hito en la educación del estado.

Menciona, que el trabajo de los egresados se refleja en muchas fuentes de trabajo, que emplean a personas de la zona.

“Chiapas es un estado de grandes recursos naturales, con gente noble y trabajadora, que posee uno de los Índices de Desarrollo Humano más bajos de México”.

Este reto, hace que el Tec de Monterrey deba redoblar esfuerzos para tratar de resolver con sus alumnos, profesores e investigadores, los problemas que enfrenta el estado.

Manuel Villalobos hace énfasis que la nueva realidad de la pandemia del Covid-19, hace más apremiante tratar de resolver, de manera creativa e innovadora estos problemas.

“El Campus Chiapas ha puesto a disposición de la sociedad de esta región, la oportunidad de que sus hijos puedan acceder a una educación de clase mundial y con altos parámetros de calidad”, concluye Villalobos.

 

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