Hay distintas maneras de medir un día. En horas, en canciones, en películas o en libros, pero sin duda para Chava Gaona, uno de los bibliotecarios del Tec de Monterrey en Saltillo, los días se miden en cuántas personas ayudas.

Diana Infante | Campus Saltillo 

Hace un par de años Salvador Gaona Pérez, conocido como Chava, decidió cambiar el rumbo de su vida al aceptar una oferta laboral dentro del Tec de Monterrey en Saltillo, la cual estaba completamente alejada de su trabajo en ese entonces. Chava es un ingeniero con amplia experiencia laboral en la industria dentro la las líneas de producción como supervisor, y asesor en el área de telecomunicaciones y redes.

“Yo quería buscar nuevos aires en el aspecto laboral”, comentó Chava, “pero nunca me imaginé lo que el destino tenía guardado para mí”. Comenzó a trabajar en el área de biblioteca del Tec de Monterrey en Saltillo y comenzó uno de los retos personales más grandes que ha tenido que afrontar.

Salvador platicó que al inicio uno de los más grandes miedos que tenía era ¿cómo tratar a los alumnos?, ¿cómo comunicarse con ellos y cómo lograra dejar un mensaje en ellos? Decidió intentar la vía más común pero pronto cayó en cuenta que los alumnos de hoy en día no son como hace años.

Después de un par de días fallidos, Salvador decidió comenzar a desarrollar una amistad con los alumnos y pronto notó que cada joven tiene una manera muy distinta de expresar su personalidad, algunos más extrovertidos e inquietos y otros más reservados y tranquilos, pero decidió asumir el reto y gracias a eso aprendió a comunicarse mejor con los alumnos.

 “Es necesario dejar que los alumnos te conozcan más allá [de] solamente el bibliotecario que los ayuda con sus préstamos de libros, ellos también necesitan sentir la confianza de platicar contigo de su vida y sus problemas, para poder dejar huella en ellos”, comentó Salvador.

 

Sin embargo, comentó que durante su trabajo dentro del Tec de Monterrey en Saltillo no todo ha sido fácil, “Todos los alumnos tienen problemas personales, y a veces me ha tocado verlos en sus quince minutos del día en el que explotan y sale todo lo que tienen dentro”, comentó Chava, “y sé que es mi trabajo estar ahí para ellos, escucharlos y ayudarlos”.

 “Es necesario dejar que los alumnos te conozcan más allá que solamente como el bibliotecario que los ayuda con sus préstamos de libros, ellos también necesitan sentir la confianza de platicar contigo de su vida y sus problemas para poder dejar huella en ellos”. Salvador Gaona

Para Chava es sumamente importante brindar ayuda psicológica a los alumnos que pasan por la biblioteca del Campus. “Muchas veces los alumnos que se sienten solos o deprimidos necesitan alguien que los escuche para poder desahogarse y nosotros podemos ser el puente para que ellos lo hagan”, afirmó.

Después de casi cuatro años como bibliotecario del Tec de Monterrey en Saltillo, Salvador Gaona mira atrás a los momentos que ha compartido con los alumnos y se siente afortunado de haber podido ayudarlos de cualquier manera, y sin duda sus esfuerzos no pasan desapercibidos, pues recientemente la generación 2014-2017 de la PrepaTec Saltillo decidió otorgarle un reconocimiento por sus labores como bibliotecario y amigo.

Salvador Gaona recibiendo el reconocimiento de los alumnos

Salvador se describe a sí mismo como un bibliotecario único, amigable y extrovertido. Gracias a este capítulo en su vida entendió la importancia de brindar una mano amiga a aquellos alumnos que lo necesitan, a escuchar sus problemas y a crear un ambiente de confianza y seguridad para todos los alumnos dentro de la biblioteca del Tec de Monterrey en Saltillo.

“Todos necesitamos un amigo, alguien que pueda escuchar tus problemas e intentar ayudarte, me gusta pensar que eso soy yo para los alumnos del Tec de Monterrey” finalizó Salvador.

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