Según expertos en salud, una tercera dosis de vacuna anti COVID podría ayudar a estimular la producción de anticuerpos contra esta enfermedad.
Por Ricardo Treviño | Redacción Nacional CONECTA - 04/10/2021 Fotos Shutterstock, Nota publicada el 29 de septiembre

¿Es necesaria una tercera dosis de la vacuna anti-COVID para reforzar la protección contra esta enfermedad? ¿Se recomienda para todas las personas? ¿Cuándo debería aplicarse?

La tercera ola por la variante delta, el regreso a clases, o la eventual pérdida de efectividad en vacunas de dos dosis, como Pfizer o Moderna, han traído interrogantes sobre si es conveniente una dosis adicional. 

El Dr. Oscar Tamez, infectólogo pediatra y miembro del equipo COVID de TecSalud, opinó para CONECTA que una tercera dosis o booster se deben reservar solo para personas con alguna vulnerabilidad inmunológica o para población de mayor riesgo.

Estados Unidos autorizó el  17 de septiembre la tercera dosis de Pfizer y Moderna mayores de 65 años, personas con males preexistentes y con mayor riesgo. El 4 de octubre, la Agencia Europea de Medicamentos autorizó la tercera dosis de Pfizer a la población mayor de 18 años tras 6 meses.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido a los países desarrollados no aplicar la tercera dosis para que estas vacunas sean dirigidas a países que todavía no las han recibido. En México, autoridades en salud han expresado que decidirán al respecto hasta tener evidencia sólida.

 

Laboratorios que producen vacunas anti COVID realizan pruebas para aplicar una tercera dosis en la población.

 

Protección de 2 dosis no desaparece; booster busca elevar anticuerpos otra vez

El Dr. Tamez comentó que hay evidencia de que con el tiempo los anticuerpos disminuyen, pero no de manera significativa, ya que es un comportamiento esperado de la mayoría de las vacunas que hay para otras enfermedades.

“La historia natural de todas las vacunas es que vayan disminuyendo los títulos de anticuerpos a lo largo del tiempo, y eso es normal, es esperado. Lo que se busca es que nunca bajen de cierto nivel protector.

“Realmente (las vacunas anti-COVID) no llegan por debajo de ese nivel. Lo que busca la farmacéutica es cómo ofrecer más seguridad y decir: ‘Te voy a dar este booster para que vuelvan a subir tus anticuerpos'”, añadió.

En personas sanas, el Dr. Tamez dijo que un booster podría ser un recordatorio vacunal para que el cuerpo vuelva a elevar la cantidad de anticuerpos en caso de que haya descendido.

“El booster es un recordatorio inmunológico para nuestro sistema de estimular la producción de mayor cantidad de anticuerpos contra cierta infección o contra cierto padecimiento”, señaló.

“Pfizer hizo un ensayo (de su vacuna vs COVID) en personas sin problemas de salud para medir cuántos anticuerpos tienen 6 meses después. Vieron que la cantidad de anticuerpos vuelve a regresar al 90 o 95% de efectividad contra infección grave y muerte”, explicó.

Sin embargo, el especialista aclaró que aún se están realizando estudios para determinar si es necesaria esta aplicación, o si la protección de las primeras dos dosis es suficiente.

Moderna anunció que media dosis de la vacuna seguía elevando los anticuerpos, por lo que solicitó a la FDA que autorizara la mitad de la dosis (50 microgramos) como refuerzo.

 

Personas inmunodeprimidas son aptas para recibir tercera dosis según los CDC.

 

Tercera dosis: recomendada solo para población en riesgo

El Dr. Tamez señaló que actualmente se está priorizando la aplicación de una tercera dosis a personas que por alguna condición tienen mayor riesgo de enfermedad grave.

“La decisión de aplicar terceras dosis en este momento está dirigido exclusivamente a población que está bajo algún tipo de inmunosupresión, (es decir), que tenga algún problema con sus defensas”, comentó.

Incluso, señaló que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) recomiendan una tercera aplicación a los 28 días después de la segunda dosis a personas inmunodeprimidas para darles la protección adecuada ante enfermedad grave.

Este 4 de octubre, la Agencia Europea de Medicamentos también autorizó una dosis adicional de Pfizer y Moderna a personas con un sistema inmunitario debilitado mínimo 28 días tras la segunda dosis.
 

¿Quiénes son estas personas inmunodeprimidas?

- Personas que tengan y/o que estén recibiendo tratamiento para el cáncer.

- Pacientes bajo uso de medicamentos con corticoesteroides a dosis altas.

- Personas que tengan infección de VIH en descontrol o en etapas avanzadas.

- Pacientes que hayan sido receptores de un trasplante.

- Personas que estén bajo algún tipo de régimen inmunosupresor por alguna enfermedad como reumatológica estilo lupus, artritis reumatoide o de este tipo de enfermedades. 

 

 

 

En personas sanas, ¿cuándo sería ideal aplicarse una tercera dosis?

Con base en los estudios clínicos que hay en la actualidad, el médico de TecSalud señala que se estima que para personas sanas una tercera dosis se aplicaría entre 4 y 6 meses después de la segunda.

“Al momento del ensayo clínico de Pfizer que -a mi conocimiento es el único- que ha explorado 3 dosis, lo hizo 6 meses después de la segunda y se habla, al menos en sus datos interinos, que desde 4 meses después se podría aplicar.

“Sin embargo, esto dependerá de cada vacuna y de los datos que encuentren en cada ensayo clínico. Al momento, contamos con estos y se habla de este intervalo entre 4 y 6 meses después de la segunda dosis”, comentó el Dr. Tamez.

 

La vacuna Pfizer es una de las que se aplicarán a poblaciones vulnerables en EU.

 

¿Por qué disminuyen los anticuerpos?

Según el Dr. Oscar el descenso de anticuerpos tiene que ver con el grado de exposición y con la necesidad del cuerpo de estarlos reproduciendo.

“En este caso, nuestro cuerpo recibe su estímulo ante la vacuna y al ser estimulado, digamos que piensa que estamos en riesgo de este virus o que tuvimos contacto con él y empieza a generar anticuerpos.

“A medida que va pasando el tiempo y no hay un estímulo, la lógica es que, como no se ha generado una reexposición, no es necesario seguir produciendo este arsenal protector”, dijo el infectólogo.

 

“La decisión de aplicar terceras dosis en este momento está dirigido exclusivamente a población que está bajo algún tipo de inmunosupresión, que tenga algún problema con sus defensas”

 

"Haberse infectado no sustituye una dosis"

Según el Dr. Tamez, las personas que se han infectado de COVID-19 desarrollan niveles de anticuerpos protectores de manera transitoria, la cual puede variar de paciente a paciente, por lo que eventualmente una dosis adicional ayudaría a mejorar su sistema inmune.

“Es difícil decir con certeza por cuánto tiempo vas a tener anticuerpos protectores. Lo que sí sabemos, es que el nivel de protección de los anticuerpos es mucho mayor cuando es estimulado por una vacuna que cuando es estimulado por la infección.

“Por eso haberse infectado no sustituye una dosis. Aunque te hayas infectado te debes de vacunar”, indicó.

 

“Por eso haberse infectado no sustituye una dosis. Aunque te hayas infectado te debes de vacunar”.

 

¿Tercera dosis con una vacuna distinta?

Actualmente el único estudio disponible sobre combinar vacunas de diferentes laboratorios es el que se realizó con la mezcla de Pfizer y AztraZeneca, señaló el médico, y sus resultaron demostraron una elevación de anticuerpos, aunque no significativa.

“En este estudio se ve que hay una elevación discretamente mayor en un esquema combinado o un esquema heterólogo. Al momento no hay ninguna entidad regulatoria que esté autorizando, ni empujando, para que estos esquemas heterólogos sean la norma”, dijo el especialista.

Además, señala que una vacuna podría ir cambiando a medida que vaya siendo necesario actualizarla, dependiendo de las variantes del virus que predominen.

“Ahorita las vacunas que se tienen protegen contra todas las variantes que han circulado o que circulan en la actualidad. Eventualmente podría ser necesario actualizar esa vacuna ante alguna variante, similar a lo que se hace cada año con la vacuna contra influenza”, agregó.

En Chile, las personas que han recibido dos dosis de la vacuna china Coronavac iniciaron con la aplicación de una tercera dosis de AstraZeneca en mayores de 55 años. En Uruguay, una tercera dosis de Pfizer se administrará a quienes hayan recibido dos dosis de la vacuna Coronavac.

 

 

 

 

OMS pide esperar para tercera dosis

El avance de la pandemia y la estrategia de vacunación no se ha dado de manera homogénea alrededor del mundo, este es un aspecto a tomar en cuenta para la aprobación de una tercera dosis, reflexionó el médico.

Hay regiones del mundo que no han recibido ni siquiera una sola dosis y empezar a poner terceras dosis en países desarrollados se vuelve este problema bioético”, dijo.

“Si tenemos evidencias científicas sólidas de que dos dosis te protegen de manera excelente contra enfermedad grave por un largo tiempo, se vuelve difícil tomar la decisión", agregó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugirió recientemente que las terceras dosis de vacunas contra el COVID-19 deberían postergarse para dar prioridad a las regiones del mundo donde el porcentaje de personas inmunizadas aún no alcanza el 10% de la población.

En México, donde actualmente se inmuniza contra el COVID a la población a partir de los 18 años de edad, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, señaló que el gobierno esperará a tener evidencia científica consistente para considerar una tercera dosis.

“Una vez que ya tengamos más datos para poder asegurar que es necesaria absolutamente una tercera dosis en la población general hay que hacerlo, pero siempre, contemplando el panorama global de la salud pública y la equidad”, finalizó el médico.

 

 

 

 

 

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