Líder de la Organización Mundial de la Salud en México estima que si se halla una vacuna el próximo año solo al 20% de la población le sería aplicada
Por Ricardo Treviño | Redacción Nacional - 03/11/2020

Foto de portada: AFP

Cristian Moraleslíder de la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en México, dijo que el próximo año no se espera tener una vacuna contra la COVID-19, y en caso que se descubra una, solo se le aplicaría a una fracción de la población.

El 2021 va a ser un año sin vacunas. Esperamos que en el 2021 se descubra una, pero eso no significa que tengamos la capacidad de distribuirla en una campaña que atienda a 120 millones de personas. Eso no va a suceder en 2021", señaló

En el webinar "Pandemia: la visión global del problema", de TecSalud, afirmó que la reconfiguración hospitalaria y otras acciones evitaron que el sistema de salud en México se desbordara, aunque dijo que presenta deficiencias, que siguen siendo un problema desde hace décadas.

"México tiene un sistema de salud altamente retrasado (...) tremendamente ineficiente, centrado en los hospitales de alta especialidad, dejando de lado el primer nivel de atención, expresó.

En la charla participaron además el doctor Guillermo Torre, rector de TecSalud, y fue moderada por el doctor Fernando Castilleja, director de Bienestar y Prevención de TecSalud, en la que se hizo un recuento de los retos que la COVID-19 trajo al mundo.

 

Los expertos hablaron sobre el sistema de salud público en México
Cristian Morales, líder de la OMS (arriba, izq.): Guillermo Torre, rector de TecSalud (arriba, der.); y el Dr Fernando Castilleja (abajo). Foto: tomada del webinar.

 

Esperan vacuna en México hasta el 2022

Morales dijo que en caso de que se descubra una vacuna en el 2021, solo una parte de la población se le aplicaría.

"Vamos a tener, ojalá, al 20% de la población vacunada si es que se encuentra una en el 2021. 

"Estamos mirando al 2022 o 2023 para eventualmente salir de la COVID-19”, señaló.

Señaló que no se puede entregar solamente a las medidas de confinamiento, ya que el sistema de salud también necesita implementar una estrategia proactiva de buscar casos de COVID-19 en las comunidades antes de que incrementen su gravedad.

Para implementar este tipo de estrategias, dijo, se busca traer a México pruebas antigénicas que sirven para detectar casos de COVID-19 de manera rápida, y así ayudar al control y atención de casos ante la falta de una vacuna.

 

Cristian Morales es representante de la OMS en México.

 

 

Morales dijo que desde el 2016, México y otros países de la región ya tenían avances ante la OPS para organizarse ante una emergencia sanitaria, buscando generar sistemas de salud más resilientes.

“Estábamos muy lejos, tanto de la cobertura universal y acceso universal a la salud como de una preparación adecuada ante un riesgo como el que se produjo.

“Es muy difícil hablar de éxito cuando hay 91 mil muertos en México, pero parte de lo que sí se logró es que el sistema de salud no se desbordara como pensábamos, viendo lo que estaba sucediendo en Europa”, señaló Morales.

Esto, con el despliegue de las autoridades y la integración de la OPS y la OMS en la toma de decisiones, una reconversión hospitalaria del 389% entre febrero y julio, y una reducción de movilidad en un 60 por ciento en los 32 estados, dijo.

“Hay que ser muy claros en eso, fuimos totalmente rebasados por un virus que colonizó el mundo a una velocidad impresionante, sin precedentes en la historia de la Humanidad”, añadió Morales.

 

“Hay que ser muy claros en eso, fuimos totalmente rebasados por un virus que colonizó el mundo a una velocidad impresionante, sin precedentes en la historia de la Humanidad”.

 

Sistema mexicano.
Foto: AFP

 

El diagnóstico: rebasado el sistema de salud mexicano

Morales apuntó en que hay que enfocar esfuerzos en mejorar el nivel de atención primaria y pensar en un sistema de salud universal, que garantice el acceso y la cobertura, no solo para la COVID-19, sino otros problemas en la carga de mortalidad que afecta a los mexicanos.

“En México se muere innecesariamente gente de malaria, de tuberculosis, de chagas, de mortalidad materna y de muchas cosas que en un país que es la 13° potencia económica mundial no debiera suceder, y sucede”, señaló.

“Cualquier sistema de salud que espera a que lleguen los pacientes, aún por muchos ventiladores que tengamos o por mucha reconversión hospitalaria que exista, va a ser un fracaso”, consideró.

“Además de sistemas de salud de alta calidad, es necesario tener una capacidad para generar políticas que pongan a la salud en todos los ámbitos y que puedan impactar en los determinantes sociales y medio ambientales de la salud”, agregó Morales.

El representante de la OMS en México dijo que el diálogo es importante para poder definir las mejores acciones que permitan salvar el mayor número de vidas en el tiempo que resta de pandemia.

“Estamos frente una oportunidad de hacer un gran consenso, con empresarios, con el sector privado a fines no lucrativos, con organizaciones de la sociedad civil, etcétera, para avanzar a lo que son los sistemas de salud modernos, universales y resilientes”, dijo Morales.

 


El doctor Guillermo Torre habló sobre los retos que implicó la pandemia.

 

Una lucha inédita para los sistemas de salud

Para el doctor Torre, esta pandemia ha significado la crisis de salud más grande que se ha vivido en nuestro país en años, algo que no se veía venir en los primeros meses del 2020.

“Si nos remontamos a enero o febrero de este año lo veíamos distante, hablábamos de China, habíamos vivido el SARS y el MERS, y se fue a Europa, a Italia. Luego se acercó a España.

“Cuando lo vimos más cerca en Estados Unidos y la OMS lo declaró (pandemia) yo tuve una preocupación muy legítima de ver qué íbamos a hacer con nuestra proveeduría de salud, recordó el rector de TecSalud.

El doctor Torre calificó en que el sistema de salud público en México como frágil con base en la diferencia en el porcentaje de muertes de pacientes de COVID-19 en los sectores público y privado.

“En el sector salud privado tenemos una mortalidad del 10%, como también lo hemos visto en algunos segmentos del sector público, pero nuestro proveedor más grande de salud en el país (el IMSS) tiene una mortalidad entre el 40 y 50%.

“Hay que hacer una pausa, ver la experiencia de otros países y la nuestra, y aceptar que tenemos un sistema frágil, ¿cómo mejorarlo? Necesitamos mejorar la salud comunitaria, señaló Torre.

Para esto, sugiere contar con equipo médico necesario y personal preparado en más hospitales, para que el sector público pueda atender pacientes con un mayor nivel.

Agregó, que en el sistema de salud del Tec se formularon principalmente tres grandes retos:

  • El manejo del paciente en la labor del médico.
  • Como institución de salud el cómo proveer una estrategia de tratamiento a la población.
  • Cómo influir a nivel nacional para generar una política de salud en el país.

 

El lavado de manos frecuente es una medida de prevención contra el COVID-19.

 

Llaman a reforzar la cultura del cuidado

El doctor Torre propuso desarrollar una estrategia que genere una cultura de cuidado de la salud en las comunidades. 

Hacer que los miembros de la comunidad sean portavoces de una cultura de prevención con medidas ya conocidas, dijo, como lavado de manos, uso del cubrebocas o evitar grandes reuniones.

“Tenemos que cambiar la estrategia global, enfocarla en prevención, en bienestar, para evitar que haya complicaciones en todo lo que es prevenible (...) la clave está en cómo explotar las redes comunitarias”, agregó el doctor Torre.

Torre finalizó al hablar sobre la importancia de impactar en políticas públicas en materia de salud para tomar decisiones hacia el futuro que se enfoquen en el bienestar de las personas.

 

Ve el webinar completo aquí:

 

 

 

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