Alumnos y EXATEC del campus Monterrey honraron a Ernesto Benavides por la huella que les dejó a través de sus roles como profesor y director de Servicio Social

Por MARLENE GONZÁLEZ | CAMPUS MONTERREY - 02/09/2020

Además de impulsar la calidad del servicio social, Ernesto Benavides también trascendió por compartir su experiencia en quienes colaboraron y llevaron clases con él: sus alumnos.

La empatía, esfuerzo y dedicación de Benavides son aspectos que quedan enmarcados en su legado, y con el que sembró a diversas generaciones la importancia de mejorar a México.

Al desempeñarse como docente y director de servicio social, transmitió con su ejemplo la enseñanza de poner las habilidades profesionales al servicio de la sociedad.

Los estudiantes que convivían con Ernesto recibieron de él palabras de aliento y motivación a través de sus consejos, con lo que buscaba siempre impulsarlos para lograr sus objetivos.

Hoy, algunos de sus estudiantes le externaron su gratitud al líder del emprendimiento social que los motivó en todo momento.

Ernesto fue maestro en materias de Ciudadanía y Semestre i de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño, y este semestre iba a impartir el bloque de Diseño y Construcción de Hábitat Efímero.

 

Alumnos opinan acerca de Ernesto Benavides
(De izq. a der.): Los alumnos Miguel Salazar, Sarah Yeomans y Monserrat Piña.
 

La actitud y confianza para con sus colaboradores practicantes y las enseñanzas que dio “Neto” son cualidades que resaltó Miguel Salazar, estudiante de Psicología Organizacional.

“Él nunca pensó menos de nosotros, nos motivó y colocó retos de altura para aprender cuestiones laborales, pero más allá de lo laboral siempre imprimía una entrega al apoyo tratando de ayudar y generar un cambio en la comunidad.

“Su legado es todos nosotros con los que convivió y tocó nuestros corazones, nos enseñó múltiples mensajes respecto a la vida, el trabajo, pero en especial el cómo ser un cambio con el ejemplo”, señaló Salazar, de 8° semestre.

El aprecio que Miguel tiene por Benavides nació desde las motivación que daba a todos los colaboradores al llegar a la oficina, además del orgullo que sentía por su equipo de trabajo.

“Siempre mencionaba que era un equipazo, y eso es lo que uno desea escuchar por parte de un jefe, lo admiro y lo extrañaré mucho, siempre estará en mi memoria”, dijo Miguel.

“En mi último semestre en la Dirección de Servicio Social dijo que me preparara para el mundo laboral, que esté muy vivo y activo, atesoraré sus palabras para cuando me gradúe”.

Sarah Yeomans, alumna de 9° semestre de Ingeniería Industrial y de Sistemas, señaló que el legado que dejó “Neto” es el amor y compromiso que se debe tener por el servicio social.

“Lo que aprecio de Ernesto es la dedicación, pasión y amor por lo que sueñas, a nunca rendirse y siempre seguir adelante a pesar de las adversidades”, comentó Yeomans.

La energía con la que siempre se mostró Benavides y el empeño por ayudar son cualidades que recordó de él Monserrat Piña, de 9° semestre en Ingeniería en Negocios y Tecnología.

“El legado que me deja es su pasión por servir a los demás, es algo que lo impulsaba, que le hacía estar al pendiente de las personas a su alrededor y que lo motivaba a mejorar sus acciones.

“Su pasión lo llevaba a querer ser más, ser mejor y dar más, volverse imparable. Ese es su legado, el que dejó huella en mí y en muchas personas más”, expresó Piña.

 

Opinión de alumnos sobre Ernesto Benavides
(De izq. a der.): Los estudiantes José Emilio Said, Angélica Pantoja y Abril Ramírez.
 

Un hombre de principios y de gran valor con una disposición por erradicar la indiferencia con acciones fue como recordó José Emilio Said, de 7° semestre en Médico Cirujano, a Benavides.

“Me deja una valiosa enseñanza de cómo vivir el sentido humano; fue una enseñanza que transmitía con su modo de hablar y actuar.

“Me llevo conmigo un pobre intento de imitar su carisma y su sencillez, además de su inigualable pasión por trabajar en pro de todos”, indicó Said.

José Emilio añadió que “Neto” fue de los primeros en apoyar la creación del Proyecto 99, que es un grupo de estudiantes que busca combatir la deserción escolar con el desarrollo integral.

“Fue un ejemplo de poner todo en lo que se hace, se entregó de lleno a su labor como director del departamento de Sentido Humano.

“Siempre agradecido con el ingeniero Benavides por su gran humildad para aceptar y apoyar un proyecto de unos alumnos de nuevo ingreso que buscaban trabajar. Por su asesoramiento, muchas gracias”, finalizó el alumno.

 

Trayectoria Ernesto Benavides como director de Servicio Social en campus Monterrey

Angélica Pantoja, integrante del Proyecto 99 y estudiante de Ingeniería Biomédica, recordó que Benavides le dio su apoyo y motivación al equipo en algunas sesiones de inducción.

“Tuve la oportunidad de escuchar sus palabras de ánimo, me llenó de fuerza para seguir con mis planes, recuerdo que hablaba como un amigo y me hizo sentir cerca de todo el proceso.

“Recibí su retro y nos dijo ‘su proyecto es increíble, aunque no ganen contáctenme, me encantaría verlos crecer’, esas palabras nos hizo creerlo en serio, nos ayudó a darnos cuenta de que podíamos llegar a más personas y empezamos nuestros planes para crecer”, rememoró Pantoja.

La humanidad de “Neto” dentro y fuera del aula, los ejemplos desde su experiencia vivida y la transparencia para expresarse son cualidades que resaltó Abril Ramírez, alumna de la Licenciatura en Mercadotecnia y Comunicación. 

“El hecho de que aceptaba que era un ser humano común con errores me marcó demasiado para pensar que, si él era a su edad un gran hombre, yo aún tenía un camino largo para poder llegar a ser como él.

“Me dejó mucho aprendizaje, pero lo que más me gustó fue la forma en que su dinámica escolar fue tan integral, la forma de abordar la ética me hizo entender mi límite, lo que es bueno o malo y qué tipo de persona o profesional quiero ser a futuro”, comentó Ramírez.

Además, Abril señaló que Benavides le dejó la enseñanza que no importa lo que se haya hecho siempre y cuando después se sea más consciente y crítico en la vida.

“Cada día que terminaba su clase, me quedaba con millones de ideas para ser mejor, para mí y para mi comunidad”, finalizó la estudiante.

 

EXATEC brindando opiniones acerca de Ernesto Benavides
(De izq. a der.): Las EXATEC del campus Monterrey Daniela Alanís y Ana Zazueta.

Daniela Alanís, egresada del campus Monterrey y quien trabajó como socio formadora en Servicio Social, dijo que “Neto” se destacó por su manera de impulsar y apoyar a los demás.

“Un señor muy simpático. Fue un gran gusto conocerlo. Siempre con una sonrisa en las juntas de servicio, siempre apoyando a todos los socios formadores.

“Era ese tipo de persona que dejaba huella, pues veía lo mejor de cada persona y la reconocía por ello. Siempre me ponía muy contenta que reconocía mi trabajo”, señaló Alanís.

Daniela agregó que Benavides fue una persona visionaria y servicial que ayudó a crecer a muchas personas, como a su mamá, a quien motivó a realizar una maestría.

“Un señor de gran carácter, pero con un corazón enorme. Siempre servicial. Un señor visionario”, comentó.

El legado más grande que me deja Ernesto es su capacidad de innovar en la forma que realizamos actividades con impacto social, indicó Ana Zazueta, egresada de Ingeniería Industrial y de Sistemas en 2018.

"Su visión se encuentra impresa en el nuevo modelo de servicio social del Tec y gracias a los grandes esfuerzos que encabezó muchas generaciones de alumnos seguirán poniendo sus talentos y competencias profesionales al servicio de los demás".

Zazueta, quien dentro de Servicio Social se desempeñó como directora del Consejo de Acciones por México -2017, externó su admiración por “Neto” por haber estado al frente del departamento de Sentido Humano.

“Ernesto siempre me recibía con una gran sonrisa cada que visitaba las oficinas del departamento de Sentido Humano, me ofrecía todo su apoyo y respaldo a través del gran equipo que lideraba. 

“Nunca olvidaré la forma en la que él creía en mi como agente de cambio, y espero nunca defraudarlo ahora que nos cuida desde el cielo”, comentó la EXATEC.

Ernesto Benavides falleció a los 51 años el pasado viernes 28 de agosto. Se desempeñó desde el 2015 hasta el 2020 como director de Servicio Social de campus Monterrey y tuvo una trayectoria de 26 años en el Tecnológico de Monterrey,

 

Infografía Ernesto Benavides Trayectoria en el Tec de Monterrey

 

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