Quince alumnos del campus Monterrey viajaron a Chiapas como parte de su proyecto de Semana i, donde se sumaron a la cadena productiva de los recursos naturales aprovechables por la población indígena de la región
Por Martha Mariano | campus Monterrey - 04/11/2019

¿Te imaginas un jabón a base de residuos de café, frituras de chayote con sal y chile, cáscaras de naranja endulzadas o un limpiador para calzado a base de plátano? Alumnos del campus Monterrey lo hicieron posible. 

Esto durante la actividad de Semana i, Cero desechos: transformando vidas en Chiapas 2019 a la que se sumaron quince jóvenes para emprender un viaje lleno de retos e impacto social.                                 

Y es que en la actualidad generar productos a base de desechos se ha vuelto un reto actual para la sociedad que busca seguir haciendo frente al cambio climático a través de ideas innovadoras, así lo compartió la profesora María del Socorro Tamez.

“Buscamos utilizar los residuos orgánicos de la siembra y cosecha en comunidades indígenas de Chiapas para convertirlos en productos de valor comercial para incrementar los ingresos de las familias que habitan dichas comunidades”, mencionó.

En total participaron 15 alumnos de distintas carreras, como Ingeniero Industrial y de Sistemas, Ingeniero en Industrias Alimentarias, Licenciado en Emprendimiento, Licenciado en Psicología Organizacional y Licenciado en Negocios Internacionales, por mencionar algunas.

“Las actividades que realizaron fueron una investigación preliminar, visitas a comunidades indígenas, propuestas de producto a desarrollar, desarrollar el producto y elaborar la presentación final con un video”, agregó la profesora.

Los jóvenes visitaron diversas comunidades en San Cristóbal de las Casas, Oxchuc, Tenejapa, Chiapas de Corzo, el Cañón del Sumidero, así como localidades de los Altos de Chiapas.
Semanai-Chiapas-Tec

Además de la elaboración de productos, añadió, durante esta semana se buscó sensibilizar a los jóvenes con la realidad de las comunidades indígenas.

Y apoyar en el crecimiento de sus ingresos a partir de la transformación a productos con impacto comercial de los desechos de sus cosechas o siembras

“Los mayores retos son asegurar que el producto a desarrollar pueda y les interese ser desarrollado por las mujeres de las comunidades indígenas.

Además de transferir el procedimiento del desarrollo del producto de acuerdo a las características del hábitat de tradiciones y hábitos”, señaló.

Detalló también cuáles fueron las competencias que buscaron desarrollar en los jóvenes, siendo dos las principales:

  • Ciudadanía: actuar de manera solidaria y responsable en el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades. 

  • Innovación y Emprendimiento: generar nuevas ideas y de realizar las acciones necesarias para pasar del campo de las ideas al campo de la realidad.

“Es importante que los jóvenes tengan esta experiencia para conocer y relacionarse en forma directa y presencial con las ONG que trabajan en pro del empoderamiento de las mujeres indígenas, fortalece sus competencias solidarias”, puntualizó la profesora.

Mauricio Raigosa Treviño (Fundador de la Asociación de Huellas que Trascienden, A.C. en San Cristóbal de las Casas), Luz María Martínez Calderón y Marcelo Videa Vargas fueron otros profesores que apoyaron el proyecto.

Semanai-Chiapas-Tec

Semanai-Chiapas-Tec

Semanai-Chiapas-Tec

Semanai-Chiapas-Tec

Semanai-Chiapas-Tec

Semanai-Chiapas-Tec

 

 

 

 

 

Seleccionar notas relacionadas automáticamente
0
Campus:
Etiquetas:
Categoría: