Alejandra Saldívar relata cómo pasó de no tener conocimientos en robótica a ser parte ahora de competencias internacionales
Por Storytellers Tec - 15/11/2019

Viernes por la tarde, ¿qué te encuentras haciendo? ¿en el cine? ¿con tus amigos? Pero para Alejandra Saldívar, es un buen día para construir un robot que competirá en Japón.

Alejandra estudia 5to.semestre de Ingeniería Mecatrónica en el Tec de Monterrey campus León y, a pesar de su corta edad, ya ha participado en dos equipos de robótica, ABTOMAT y AZIMOV, en el mismo campus.

 

Asimov es un grupo estudiantil de robótica

 

Este verano fue intenso para su grupo de robótica, ya que esta semana compitieron en el Torneo de Robótica y Tecnología Avanzada (TRYTA) en Pachuca, Hidalgo. 

“Hoy fue un día muy feliz, estoy muy contenta porque ganamos”, compartió Alejandra en entrevista para CONECTA.

Su acercamiento a la robótica fue inesperado, relata. Cuando estaba en la preparatoria, un flechazo con un miembro del equipo de esta disciplina la hizo acercarse, aunque ésto sólo fue un paso para encontrar su verdadera pasión. 

“Yo quería diseñar, no hacer robots. Probé programación y me encantó. Me fui enamorando y dije 'esto es lo mío' ”.

SER EJEMPLO PARA LAS MUJERES

Sin tener conocimiento de algunas ramas de la robótica, en su primer semestre de profesional, se propuso crear un robot con su equipo y la ayuda de un amigo. 

Pero los retos continuaron. No contaban con mentor ni con financiamiento, por lo que decidieron vender empanadas, y así surgió el nombre de su primer robot: “Empanadita”.

Para Alejandra ser mujer en un ambiente que se caracteriza por tener un mayor porcentaje de hombres, representa un gran desafío.

 

Alejandra, integrante de Asimov, busca ser ejemplo para las mujeres

 

“Inconscientemente cuando eres niña, no toman en cuenta tus opiniones, no confían en tus palabras o te ignoran; pero después de un tiempo, aprenden a tratar contigo y se dan cuenta que tus conocimientos son igual a los de ellos”.

Su visión en la vida es dar mayor difusión a esta ciencia y convertirse en una inspiración para otras niñas que como ella, deseen convertirse en ingenieras en mecatrónica. 

 “Yo quiero ser ese ejemplo en las niñas para que vean que está difícil, pero que sí se puede”.

Mientras todo esto sucede, Alejandra continúa construyendo su robot para viajar en en los próximos meses a Japón, para ser parte del International Robot Sumo Tournament 2019. 

 

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