“Desde pequeño siempre pensé que iba a ser profesor. Nací para esto”. -Dr. Ciro Flores.

El Dr. Ciro Flores ha impartido clases en el Tec de Monterrey durante 25 años y se ha convertido en uno de los profesores más reconocidos en el Campus Hidalgo. Todos los alumnos saben del Dr. Ciro aunque no tomen clases con él. Es una fuente de inspiración y un orgullo para la Institución. Es Doctor en Ciencias Administrativas por el Instituto Politécnico Nacional y Doctor en Ciencias Matemáticas por la Universidad Autónoma Metropolitana. Su gran trabajo lo llevó a convertirse en Profesor Inspirador en 2015.  Este es su último semestre impartiendo clases y en una entrevista concedida a los Embajadores de Comunicación cuenta más de su carrera como profesor y deja un mensaje para los futuros graduandos. 

 

¿Cuánto tiempo lleva en la docencia?  

31 años.

 

¿Cuántos años tiene como profesor en el Tec? 

25 años. Empecé dando clases en la BUAP. Cuando salí di un curso de verano en una de las prepas de esa universidad. Después en la escuela donde yo estudié, la Escuela de Ciencias Físico Matemáticas y durante el semestre recibí una invitación para dar clases en un CBTis de Tulancingo y me cambié para acá. Después impartí clases en el Tec de Pachuca y finalmente aquí en el Tec de Monterrey.

 

¿Qué es lo que más le gusta de dar clases? 

Ver cómo mis alumnos pasan de una situación en donde no saben hacer algo a otra donde ya saben hacerlo por ellos mismos. Me gusta mucho ver como ellos son capaces de hacer algo que antes no podían. 

 

¿Qué materia le gusta más enseñar?

En general todas las que tienen que ver con matemáticas aplicadas. 

 

¿Qué lo motivó a seguir estudiando hasta obtener sus doctorados? 

Bueno pues hay una parábola de los talentos en la Biblia. Donde a uno le dan una moneda, a otro cinco y a otro diez,  se va el dueño y cuando regresa pide cuentas. Entonces a quien le dio diez dice, mira aquí están las 10 que me diste y además otras diez porque las puse a trabajar. Lo mismo hace el de 5, le dice al dueño, te regreso las cinco que me diste y otras 5 porque las puse a trabajar. El dueño dice, que bien que son buenos administradores de lo que les presté, pasen a disfrutar de lo que está preparado para ustedes. En cambio al que le dio una moneda, tuvo miedo y la escondió. Finalmente cuando regresó el dueño le dice, aquí está la moneda que me diste y le pregunta ¿Por qué tu no la pusiste a trabajar?, eres un siervo perezoso. Y lo mandó afuera. De manera que estudiar es simplemente regresar lo que se nos da, pero multiplicado. 

 

¿Cuál es el reto más grande de ser profesor? 

Que los alumnos aprendan bien.

 

¿En qué año obtuvo el premio al profesor inspirador? 

En 2015 y sentí una gran satisfacción.

 

¿Alguna situación que lo haya marcado en su carrera como profesor? 

Cuando se acercaron dos alumnos para hacerme preguntas acerca de la investigación. Después formamos un grupo de investigación y ellos obtuvieron algunos logros como investigadores jóvenes, reconocimientos en el estado, participaciones en congresos nacionales e internacionales, y la motivación para que ellos pudieran hacer sus posgrados. Actualmente uno ya terminó su maestría y el otro está por terminar y ya están pensando qué van a hacer para el doctorado.

 

Muchos hablan de que usted es un gran maestro, ¿Qué método de enseñanza utiliza y cómo llegó a él? 

Tal vez tenga que ver más con la empatía, ponerse en el lugar del alumno. Decir, cómo quisiera que me enseñaran. Entonces siempre dejar un nivel de reto para el alumno a la medida de sus posibilidades, darles las herramientas y decir ahora te toca a ti. Esto es porque la manera de aprender es haciendo. Dice el proverbio chino: Lo oigo, y lo olvido, lo veo, lo recuerdo pero lo hago y lo aprendo.

 

¿Qué consejo le gustaría dar a sus alumnos que ya van a graduarse? 

Que escojan un trabajo que les guste, pero tremendamente. Que se apasionen por ese trabajo, que no busquen un trabajo nada más para ganar dinero sino que hagan lo que a ellos les guste y como dice Confucio: de esa manera no van a tener que trabajar ningún día. 

 

¿Qué le diría a los alumnos que aún no saben qué van a estudiar? 

Pues primero lo que dice Descartes, que es una obligación moral la elección de profesión, no podemos pasarnos por la vida sin saber qué vamos a hacer y menos sin hacer nada. Entonces tenemos la obligación moral de elegir nuestra vocación. Y para elegir nuestra vocación, nuestra profesión, pues hay que escuchar nuestra parte interna. Quedarnos en silencio un poquito, alejarnos del ruido de todo lo de afuera, de la televisión, del celular y preguntarnos para qué estamos, en qué somos buenos. Descubrir mis habilidades y dedicarme a eso. 

 

¿Qué lo motiva a seguir enseñando?

Pues que esa es mi vocación. Desde primaria siempre se acercaban mis compañeros para preguntarme y pues siempre expliqué. Nací para eso. 

 

¿Qué representa para usted trabajar en una institución como el Tec? 

Un gran orgullo.  Me da mucho gusto tener cabida en una Institución tan importante. 

 

¿Es cierto que ya se va a jubilar? ¿Qué sigue para usted?

Sí, este es mi último semestre. Reduciré un poco el ritmo en la parte académica pero lo aumentaré en otras partes. Presto un servicio a la iglesia en la parroquia de San Cayetano y pues ahí hay muchas cosas que hacer, muchas comunidades que ayudar. Y pues sobretodo en la parte en donde creo que hago mejor las cosas, que es en el conocimiento. Entonces hay muchos cursos que pienso impartir por allá. La gente no sabe cómo leer la Biblia, y espero poder ayudar en ese sentido. La Biblia es el libro del que más se habla y el que menos se lee. Entonces hay que tener conocimiento de ella para poder transmitirlo a todas las personas en esos lugares, también es una buena labor.

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