Carlos Pichardo, estudiante de Ingeniería en Tecnologías Computacionales (ITC) del Tec campus Ciudad de México fue reconocido como alumno integral en el evento Por Siempre Tec 2020.
Por Diego Reyes | Campus Ciudad de México - 23/10/2020

“Vas a lograr cosas grandiosas, no tengas miedo y da ese paso adelante que debes. Vales demasiado y el mundo te lo va a demostrar y tú se lo vas a demostrar a los demás”, son las palabras del estudiante Carlos Pichardo.

El alumno de noveno semestre del Tec de Monterrey en Ciudad de México, fue reconocido con el premio al Alumno Integral, que otorga la institución a quienes están por graduarse y son sobresalientes no solo en la parte académica, sino en distintas áreas.

Entre sus logros se encuentran colaborar en un proyecto de la empresa AstraZeneca, un intercambio a Suecia por la Universidad de Jönköping, además, formó parte de la compañía de danza moderna del Tec campus Ciudad de México.

 

Carlos Pichardo durante su intercambio a Suecia
Carlos Pichardo durante su intercambio a Suecia

 

Carrera profesional

 

Desde preparatoria, Carlos Pichardo sabía que su camino sería la ingeniería, sin embargo no fue hasta que una maestra le recomendó la carrera en tecnologías computacionales que descubrió lo que estudiaría en el futuro.

“Justamente puedo desarrollar todas mis habilidades, puedo hacer un cambio en la gente, puedo ir a una empresa y hasta divertirme porque me divierte hacer programas mencionó.

Uno de los momentos que marcó su carrera fue la participación en su primer Hackatón del MIT, un concurso muy importante de programación en el cual con muy poca experiencia y siendo el único estudiante de programación del equipo, logró ganar el primer lugar en el concurso junto a sus compañeros.

“Ganaste algo por aventarte, literalmente atreverte y lanzarte a algo que supuestamente ni siquiera deberías de estar, algo que te da miedo y ese momento fue para mi como ¡wow! Necesito empezar a hacer estas cosas poco a poco” comentó.

En octubre de 2019 logró obtener una beca completa para irse de intercambio a Suecia durante el semestre enero-junio del 2020.

“Apliqué y a las dos semanas me aceptaron, pero no tenía ni pasaporte en ese momento. Fue una carrera contra el tiempo, pedí una cita para el pasaporte, empecé a ver el seguro, porque no tenía nada planeado. 

“Literalmente llegué con mi mamá y le dije: me voy a ir a Suecia y justamente cuando subí al avión me cayó el veinte de ¿Cómo es que llegué aquí?” agregó.

 

Carlos Pichardo en su intercambio en la universidad
Carlos Pichardo en su intercambio en la universidad de Jönköping

 

Su segunda pasión

 

No obstante de su excelente desempeño en el ámbito académico, también ha demostrado habilidades en la danza

Carlos comenta que desde niño le gustaba bailar, sin embargo, no fue hasta el segundo semestre de la universidad que ingresó a un taller de danza.

“Una vez por alguna razón en mi primaria pusieron una canción y comencé a bailar, todos se rieron de mí y tuve un bloqueo de no volver a bailar en mi vida, lo acepté hasta que llegué a la carrera y entré a street dance con la idea de no volver a sentir ese rechazo”, comentó.

A pesar de las inseguridades, Carlos encontró en el baile una pasión que nunca volvería a dejar y que nuevamente lo llevaría tan lejos como en otras ocasiones, pero esta vez a formar parte de la compañía de danza moderna del Tec campus Ciudad de México.

 

Carlos Pichardo con el grupo de danza
Carlos Pichardo con el grupo de danza

 

“Me acuerdo que una maestra me dijo: cuando sales por primera vez al escenario te queda una adicción. Y desde la primera vez fue como quiero un taller, ahora quiero meter dos talleres, luego tres y después formar parte de la Compañía Moderna” agregó . 

Y para él, existe un sentimiento especial mientras baila. “Ese sentimiento para mi es una sensación hermosa de estar libre y poder meterte a un lugar y poder olvidarte de toda tu carrera y decir este es mi momento y mi decisión”.

Carlos Pichardo ha demostrado que siguiendo sus pasiones y con trabajo duro puedes llegar muy lejos, sin embargo no olvida que el sentido humano también importa.

“Mi meta es poder crear algo o ayudar a las personas de alguna forma, no necesita ser con una empresa grande, pero mientras sepa que pueda sacar una vida adelante para mi es un logro muy grande en la vida. 

“No sé a dónde me va a llevar la vida, simplemente quiero ser feliz, tocar la vida de las personas y ayudar al mundo” concluyó.

 

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