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¿Cómo cuidarse si tienes enfermedades pulmonares preexistentes?

Existen enfermedades respiratorias crónicas como el asma bronquial, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), y la fibrosis pulmonar.

Quienes tienen un diagnóstico de este tipo deben mantener cuidados permanentes para evitar crisis y conservar una buena calidad de vida. Pero en tiempos de COVID-19, es imprescindible que estos pacientes tomen medidas adicionales de protección.

¿Son estos pacientes más susceptibles de contagiarse?

De entrada, no es que tengan mayor riesgo de contraer la enfermedad. Lo que puede ocurrir es que desarrollen una forma más complicada de ésta. Es muy importante diferenciar entre los síntomas de la condición preexistente y los del COVID-19.

Un paciente asmático, por ejemplo, que entra en crisis, puede tener tos y dificultad para respirar, sin que esto signifique que se trata de COVID-19. El médico tratante de un paciente con antecedentes respiratorios, debe estar preparado para hacer un diagnóstico certero, investigando si el paciente tiene antecedentes que pudieran ser compatibles con COVID-19, entre ellos:

  • Haber viajado a algún país donde el COVID-19 se encuentre presente.
  • Haber estado en contacto con alguna persona que esté cursando la enfermedad (o la haya cursado en los últimos 14 días).
  • Haber tenido contacto con alguna fuente de contagio.

También deberá verificar si presenta los siguientes síntomas, ya que los criterios para considerar a un paciente con posibilidades de tener COVID-19 son los siguientes:

  • Persona de cualquier edad que en los últimos siete días haya presentado al menos DOS de los siguientes signos y síntomas: tos, fiebre o cefalea. En el caso de niños menores de 5 años, la irritabilidad puede sustituir a la cefalea.

Estos síntomas deberán ir acompañados de al menos UNO de los siguientes signos o síntomas:

  • Disnea (ahogo o dificultad en la respiración. Recuerda que éste es un dato de gravedad)
  • Artralgias (dolor en las articulaciones)
  • Mialgias (dolor muscular)
  • Odinofagia (ardor faríngeo, dolor al tragar)
  • Rinorrea (congestión nasal o nariz tapada)
  • Conjuntivitis (irritación o inflamación de la membrana externa del ojo)
  • Dolor torácico (dolor de pecho, en la parte frontal ubicada entre el cuello y abdomen superior)
  • ¿Cómo cuidarte si tienes enfermedades pulmonares preexistentes?

Recomendaciones y Prevención

Tenemos algunas recomendaciones para ti:

  • Apégate al tratamiento de mantenimiento indicado por tu médico tratante. Lleva a donde vayas tu inhalador.
  • Ten a la mano tu inhalador de rescate, por si se hace necesario.
  • Asegúrate de tener suficiente medicamento tanto de mantenimiento como de rescate (no esperes a que se te acabe para acudir a la farmacia por uno nuevo).
  • Mantén distancia con los elementos o sustancias que puedan provocarte una crisis: polvo, animales, plantas, según sea tu caso.

Recuerda que la prevención es lo más importante. Sigue las recomendaciones habituales:

  • Lavar las manos con agua y jabón frecuentemente, durante al menos 40 a 60 segundos.
  • Utilizar gel antibacterial con alcohol al 70% en caso de no contar al momento con agua y jabón para el adecuado lavado de manos.
  • Aislamiento físico: quédate en casa.
  • Estornudo de etiqueta: flexionando el codo
  • No tocarse boca, nariz y ojos.

Es importante mantener la calma en medio de esta situación. Cuídate y toma las medidas adecuadas para tu estado de salud. Cualquier duda o inquietud comunícala a tu médico, para mayor tranquilidad.